sábado, 14 de enero de 2012

Viejas glorias metidas a trotamundos

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Esta mañana hemos amanecido con dos noticias espectaculares. Rivaldo con sus 39 años ha firmado con el Kabuscorp de Ángola y el mexicano Cuathemoc Blanco, también con 39 primaveras, ha fichado por el Dorados de Sinaola de su país, con el objetivo de ascender a la Primera División. Ultimamente, la eternización de estas viejas glorias son más comunes, y sobre todo actuando de trotamundos, buscando petrodolares o equipos donde puedan para jugar sin preocupaciones a un nivel muy diferente a sus buenos años, o bien meterse en la buchaca un dinero para un retiro dorado.

Significativo es el caso de Rivaldo. Desde que dejó el Milan en el año 2004 cogió su petate y empezó a ejercer un poco de Carmen Sandiego. Pese a que estuvo unos más jugando a buen nivel en equipos competitivos como el Cruzeiro (sólo dos partidos) Olympiakos y AEK Atenas, estas competiciones le empezaban a quedar algo largas. Pero si algo tenía el brasileño era calidad para seguir brillando, así que empezó a buscar destinos exóticos donde brillar. El primer destino fue el Bunyodkor, el equipo que actualmente domina la liga uzbeka.

Allí volvió a sentirse una estrella y estuvo durante tres años a buen nivel. Nivel uzbeko, claro está. Tras pasar tres años allí, decidió volverse a Brasil, con un paso fugar por el modesto Mogi Mirim y el Sao Paulo. Cuando parecía que Rivaldo colgaría los botas, aparece ahora el Kabuscorp para alargar la vida del astro ex barcelonista.

Pero hay mas ejemplos de este trotamundismo para alargar las carreras, creando historias curiosas. La más llamativa es la de Denilson y su aventura vietnamita. El antiguo jugador del Betis dejó Andalucía para jugar en el Girondins de Burdeos. Al ver que su fútbol no valía ya ni en Francia (su nivel dio un bajón importante en sus últimos años béticos) decidió coger un camino muy común ahora, el arabe. Fichó por Al-Nasr por una temporada, para irse en 2007 al Dallas estadounidense. Tampoco aguantó mucho allí y se volvió a Brasil para jugar en equipos modestos y preparar su retiro. Pero allí surgió su oportunidad.

Misteriosamente, hay más fotos de Denilson en Vietnam que de Tote en el Málaga
El Xi Mang Hai Pong de Vietnam se interesó en Denilson para potenciar al liga de su país. Denilson no se lo pensó mucho y aceptó, creando gran revuelo. Y hay que recalcar el que no se lo pensó. El paso del brasileño por Vietnam se resume en debutar como titular, marcar un gol de falta, y en el descanso de ese partido, decir que se iba. No volvió ni a salir al terreno de juego. Quizás, la aventura más corta de un brasileño en el extranjero.

Y es que Brasil poco a poco se ha ido convirtiendo en un país que le gusta alargar la vida de viejas glorias. Este es el caso de “Rambo” Petkovic. El serbio es muy conocido en España por no hacer nada ni el el Real Madrid, ni en el Sevilla ni en el Racing de Santander. Dejan se aventuró y cogió rumbo a Brasil, tierra en la que los serbios no abundan, y empezó a jugar en el Vitoria con 25 años. Y allí se quedó casi toda su carrera deportiva, excluyendo un año en Venezia, medio en el Shangai Shenhua y otro medio en el Il Ittihad Jeddah árabe. Con varios retiros de por medio, Petkovic se convirtió en un clásico brasileño, pasando por equipos como el Vasco de Gama, Fluminense, Santos, y el último, Flamengo, donde se retiró con 39 años.

Pero en España también tenemos de estas viejas glorias trotamundísticas, aunque sea en los banquillos. Es el caso de Javier Clemente, que se animó a entrenar al Olympique de Marsella, con no muy buena fortuna. Tras varios equipos en España, se atrevió con la selección serbia, a la cual dejó fuera de la Eurocopa de Austria y Suiza. Después de tener un pequeño affaire con la selección de Irán donde no se quedó por no mudarse a un país complicado, acabó entrenando a la selección de Camerún, de donde tampoco salió muy bien alcanzando los peores resultados de la mejor selección de África.

Ains... que sería de nuestro fútbol sin Clemente...
En España, los futbolistas no son tanto de alargar sus carreras en equipos raros del extranjero, sino de equipos modestos del mismo país. Para ejemplificar esto, tenemos la figura de Basti, mítico jugador malaguista. Es el único jugador que ha conseguido ascender a todas las divisiones nacionales. Tras irse del Málaga en el año 2001, pasó por el Albacete tres años y el Xerez. Volvió a bajar de escalón para alistarse en el Ceuta. Volvió a hacerlo para irse al San Fernando. Y cuando parecía que se iba a retirar, jugó en El Palo, equipo de su barrio, quizás más para divertirse. Pero lo que no imaginaba es que ese equipo llegaría a subir a tercera división y coqueteó con subir a 2ºB, con Basti como uno de sus destacados.

Podríamos rellenar este post de muchos trotamundos del futbol. Nos hemos dejado en el tintero a gente como Abreu, Amunike, Jordi Cruyff, Giovanni Silva, Ognjenovic o Faizulin. Pero la idea está clara. Ya sea por disfrutar con el fútbol o por llenarse el bolsillo, hay grandes estrellas (y no tan estrellas) que prolongan todo lo que pueden su fútbol. ¿Es de agradecer? Es bonito, simplemente. El hecho de encontrarte jugadores como Rivaldo que no se cansa de jugar y que todavía tiene clase para tumbar defensas. ¿Será el último paso del brasileño?

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jueves, 12 de enero de 2012

Pasando olímpicamente 2012: Selección española masculina de baloncesto

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Ya falta poco para las Olimpiadas de 2012 y desde ahora hasta ese día, desde Sportacus vamos a ir hablándoos de los principales protagonistas que se dirán cita durante el mes en el que el deporte vive su máxima fiesta en la sección "Pasando olíimpicamente 2012". Y que mejor que empezar con la selección que empezó todo este movimiento de triunfo en nuestro deporte allá por el 2006 en Japón: la de baloncesto.

Posiblemente, el 24 de agosto del 2008, quien le diera por madrugar (siendo esto muy difícil en la ciudad donde vivo por ser feria) pudo ver el que es el mejor partido que una generación post-Jordan haya visto en directo. Fue la final olímpica de Pekín, que enfrentaba a España y a Estados Unidos. ¿El resultado? 107-118 perdió España. Es verdad que los árbitros fueron muy permisivos con los norteamericanos, pero también es verdad que dieron un espectáculo sin igual. Quitando media parte ante Lituania el pasado verano y algunos minutos sueltos, La roja no ha vuelto a igualar ese nivel de juego. Y es difícil que lo vuelva a hacer.

Este año vuelven a apuntar alto en los Juegos Olímpicos. Tras el enorme tropiezo en el Mundial de 2010, el año pasado España volvió a coronar Europa en una irregular competición donde finalmente acabó apareciendo Navarro para destruir a Eslovenia, Macedonia, y finalmente a Francia. Y es que eso es lo que tiene esta selección, un enorme trabajo en equipo que si falla, puede recurrir a individualidades. Y cuando no aparece Pau Gasol, aparece Navarro, o Calderón, o Rudy...

Pero lo que hay que tener claro es que en cuatro años, esta selección ha cambiado mucho. Aquel equipo de 2008 venía sin Pepu Hernández en sus mejores años para ser cogido por Aíto García Reneses. Ahí empezó el juego irregular del equipo, que se centra cuando tiene que centrarse, y logró un punto máximo excelente. Para 2012, miembros importantes de ese equipo se han retirado de la selección, como son Mumbrú, Garbajosa, Berni, Raúl López y sobre todo Carlos Jiménez. Han ido pasando bastantes jugadores, pero pocos para quedarse.


La principal diferencia es que ahora contamos con dos NBA más. Ricky Rubio y Serge Ibaka también emigraron por el océano Atlántico, haciendo que en la misma selección haya seis jugadores en la mejor liga del mundo. Lo que parece una gran ventaja no lo es tanto, sobre todo este año. Ya ha habido campeonatos en los que Pau o Calderón han tenido que dejar su participación a un lado. Este año, siendo olímpico, no pasará esto, pero las lesiones pueden hacer su aparición. El lock-out vivido a finales de 2011 puede pasar factura, y es que los jugadores en territorio norteamericano tendrán que jugar una gran cantidad de partidos en muy poco tiempo.

La prueba está en los periódicos. Todos los días estamos leyendo las maravillas de Ricky en Minessotta. Es raro el día que descanse. Los NBA están acostumbrados a un ritmo fuerte de partidos, pero el que está establecido ahora es una locura. Si todos los jugadores logran pasar el mes de marzo bien, habrá posibilidades de que no falte ninguna estrella.

Lo que está claro es que habrá poca variaciones con respecto el equipo que Scariolo llevó al Europeo de Lituania. Sada está teniendo un menor protagonismo en el Barcelona y el gran nivel de juego que Carlos Cabezas está demostrando en el CAI puede abrirle de nuevo la puerta de La roja. También ha bajado mucho el nivel de juego Víctor Claver y su compañero Rafa Martínez puede comerle la tostada, aunque Sergi Vidal o Pau Ribas también están haciendo méritos.


Hace unos días, Estados Unidos dio su preselección con 19 jugadores. La verdad que sólo leerla asusta un poco: Chris Paul, Derrick Rose, Deron Williams, Russell Westbrook, Chauncey Billups,
Kobe Bryant, Eric Gordon, Dwyane Wade, LeBron James, Carmelo Anthony, Kevin Durant, Andre Iguodala, LaMarcus Aldridge, Chris Bosh, Lamar Odom, Blake Griffin, Dwight Howard, Tyson Chandler y Kevin Love. Son nombres muy importantes.

Pero la lista de España no se quedaría atrás. Todavía falta mucho para que Scariolo dé su lista, pero nos podemos arriegar a pronosticar una. Los dos bases que irán seguro son Calderón y Ricky Rubio. El puesto de tercer base (que seguro lo habrá con Scariolo en el banquillo) se lo jugarán Sada, Cabezas y quizás Javi rodríguez. Los aleros titulares serán Navarro y Rudy, a los que acompañarán Llull y San Emeterio. La duda será en el quinto puesto, donde Claver, peleará con Rafa Martínez, Vidal y Ribas. Y por último en el juego interior, el arma más peligrosa en los últimos tiempo estarán como titulares los hermanos Gasol, con Ibaka luchando por detrás y Felipe Reyes si es capaz de mantener su puesto.

PRONÓSTICO: Nos la vamos a jugar y vamos a poner que España consigue el oro. La venganza se sirve fría, y la selección tiene equipo para ejercerla. Si Scariolo no hace cosas raras, podemos volver a vivir una enorme fiesta de este deporte en Londres.

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miércoles, 11 de enero de 2012

"Dejadme soñar"

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Érase una vez que se era la historia de una ciudad que vivía instalada en la segunda división del fútbol español y que soñaba, llevaba años soñándolo, con ser de Primera o, al menos, con estar en primera división. De hecho, esta ciudad y su equipo llevaban décadas soñando con llegar a lo más alto del panorama nacional y quizá por eso, porque esta ciudad a orillas del Guadalquivir sólo soñaba (“y los sueños, sueños son”) y no hacía nada para hacer realidad sus sueños, nunca lo lograba. En cambio, esta ciudad y su equipo sí se encontraban, para su desgracia, ‘dormidos’ en la más profunda de las mediocridades, en la inactividad más absoluta y el fracaso más abyecto. Cierto es que la ciudad había vivido tiempos peores, épocas de ostracismo en las que se veía repudiada a las entrañas del grupo cuarto de Segunda división ‘B’. Pero también hay que decir que la situación actual tampoco es que fuera mucho mejor ni para ‘tirar cohetes’, con el club sumido en una crisis deportiva que lo ahogaba y atrapado a su vez por una deuda económica que maniataba cualquier proyecto medianamente serio de dar el gran y tan anhelado ‘salto de calidad’.
Sinceramente, quedaban ya pocas personas en la ciudad que recordasen el pasado glorioso de la entidad, que hubieran visto al club en primera división y hubiesen asistido al campo para ver jugar (frente a su equipo) al Real Madrid, al Barcelona o al Atlético de Madrid. El tiempo pasa inexorablemente y la gente olvida y también se acostumbra, se acostumbra a no ser importante y a ser, al mismo tiempo, un equipo mediocre, un club de segunda fila y entonces, cuando eso ocurre, a la grada sólo le queda la posibilidad de recordar, la baza de fantasear con lo ocurrido hace tanto y, si han pasado muchos años (como le ocurría a esta ciudad y a su club), este recuerdo también se ve difuminado, cuando no borrado. Toda la historia se ha perdido y ya no quedan memorias en las que instalarse. No hay nada, salvo la nada más absoluta. Y es entonces, en ese triste y preciso instante, cuando se empieza a soñar, cuando se imagina y se fabula y se crea, todo ello con tal de escapar, de no aceptar la realidad, que es demasiado triste y agobiante.


Y, qué sorpresa, esta ciudad soñó tanto y con tanta intensidad y durante tanto tiempo que, cuando peor era su situación, el equipo se plantó, ‘sin comerlo ni beberlo’, en octavos de final de la Copa del Rey y no sólo eso, sino que, además, el club tenía serias opciones de llegar a los cuartos. Todo iba a depender de una noche, dependería de una noche…
Todo dependerá de esta noche, una velada en la que el Córdoba visita el campo del Espanyol y en la que tiene que defender la ventaja de dos goles a uno ganada en el partido de ida de hace una semana. Y a mí, sinceramente, me da igual que el Córdoba pase la eliminatoria esta noche ganando, empatando o perdiendo por la mínima; tampoco si consigue sellar el billete para los cuartos con un ‘golito’ en fuera de juego o de penalti inventado e inexistente y, aún peor y más marrullero sería, con el tiempo añadido ya sobrepasado. Lo importante de hoy, de esta noche (a las nueve y sólo para los ojos del PPV, resto de mortales vía radio) es pasar y batirnos con el Mirandés dentro de escasos días y, por qué no llegar a semifinales, algo que sería histórico, y, ya que estamos en semifinales, por qué no alcanzar la gran final ante un Madrid o un Barsa (se me hace la boca agua sólo de pensarlo) y alzar el título, y en ese momento ser leyendas y recordar de pronto toda aquella gloria ‘cordobesista’ perdida décadas atrás y…

¿Qué queréis? ¿Por qué os extrañan mis disparates y mi exacerbada imaginación? Al fin y al cabo, yo también soy hincha del Córdoba y, como tal, estoy atado a aquella extraña maldición que nos hace soñar y soñar, imaginar e imaginar, todo con el propósito de escapar, de no aceptar la cruda realidad y excavar en el pasado olvidado y que al estar olvidado, por tanto, no somos ya capaces de narrarlo, ni siquiera de recordarlo. Aunque, ahora que lo pienso no sé a ciencia cierta, no sé qué creer y qué esperar del partido de hoy. Quizás esta noche sea todo distinto y el equipo esté bien ‘despierto’, con los pies en el suelo y sabiendo lo que se juega… “Dejadme soñar”, os decía antes y os imploro ahora; y, esta noche, ¡todos con el Córdoba!



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martes, 10 de enero de 2012

'Ciao, ciao' (58)

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Hace unos días, mientras tomaba un café a media tarde, empecé a pensar en el blog que esta semana, que ayer, para ser más precisos, estrenamos (¡ojalá que haya mucha suerte y sea la nuestra una web prolífica y longeva, a la par de divertida y también entretenida para todos los que quieran leernos, que esperemos sean muchos!); de modo que, mientras daba sorbos a la taza de café, empecé a cavilar acerca de nuestro blog, de Sportacus y, en concreto, me sorprendí a mí mismo intentando elegir el tema sobre el que escribir mi primer artículo o entrada (término, este último, quizás más acertado dado el medio en el que publicamos). Tenía que ser un tema especial y por eso dudaba a la hora de escoger con qué ‘alzar el telón’.

Se me pasó por la cabeza la idea de hablar, o mejor dicho escribir, sobre ‘el cholo’ Simeone y su debut como entrenador colchonero; también tuve la tentación de valorar a Mou, ese técnico genial y aún mejor ‘showman’ que tanto juego (me refiero a juego en el sentido metafórico, claro está) y tantas polémicas brinda; y “por qué no”, me descubrí sopesando, “centrar mi primera entrada en la no renovación de Jaime Alguersuari o incluso”, esto también crearía polémica, “en la marcha del nuevo Málaga del jeque”. “Todo estos asuntos serían y serán de actualidad el lunes cuando inauguremos el blog y, además, tendrían y tendrán relevancia”, pensé yo aquella tarde de hace unos días cuando ya empezaba a terminar mi café (aunque suene contradictorio eso de ‘empezar a terminar’), que se había enfriado demasiado rápido. Y fue entonces, y sólo entonces, cuando me acordé de aquella mañana de domingo de hace unos meses en la que Marco Simoncelli murió trágica y accidentalmente en el circuito de Sepang (Malasia), y, tras recordar aquel fatídico día, lo tuve claro: hablaría de SuperPippo.
La de aquel domingo fue una jornada triste, muy triste. Recuerdo haber madrugado y haber visto, mientras desayunaba y empezaba a amanecer tras las ventanas de casa, como Nico Terol tenía que resignarse y esperar para ganar el último título de la historia de 125 cc.: en las vueltas finales de la carrera el cansancio (según él mismo dijo, los nervios no le dejaron dormir más de un par de horas la noche anterior) y el desgaste de sus neumáticos hicieron que todo quedase en el aire de cara a Cheste, al circuito Ricardo Tormo, la última prueba del año. Recuerdo también el modo en el que el corredor valenciano se derrumbó después de cruzar la meta y como se dejó caer sobre la hierba, exhausto y decepcionado, con las manos cubriéndose el rostro. Fue una imagen desgarradora; por desgracia, no sería, de hecho no lo fue, la peor del día.
Luego, llegó el turno de Moto2 y de la lucha por un título descafeinado sin Marc Márquez en pista, el catalán andaba con problemas de visión tras la aparatosa caída sufrida en los entrenamientos libres del viernes; al final, y aunque ni el propio Marc lo supo aquel domingo de hace unos meses, la joven promesa del motociclismo, llamada en un futuro no muy lejano a sustituir a Valentino, no podría correr más durante el resto de la temporada y en los test invernales de diciembre. Stefan Bradl pudo ganar su mundial, aquella mañana lo tuvo en sus manos pero, al igual que Nico antes que él, tendría que esperar dos semanas más. Bradl se quedó a un punto de ser campeón del mundo. Una bandera roja que dio por concluida la prueba a falta de escasas vueltas para el final le pilló colocado segundo en carrera. En un primer momento, supongo que el joven piloto alemán se lamentó y maldijo su mala suerte. A nadie le gusta retrasar la consecución de un título. Sin embargo, visto lo ocurrido después, seguro que Bradl se alegró de no haber ganado esa carrera en Sepang, no el mismo día que se produciría, no mucho más tarde, la terrible muerte de Marco Simoncelli.

No escribiré una sola palabra sobre la carrera ni sobre el accidente. Sí diré, en cambio, que recuerdo que estaba en casa, sentado delante de la televisión, minutos antes de que se diese la salida a la carrera de MotoGP; y, como es habitual, la realización mostró uno a uno a los pilotos de la parrilla y entonces, como de costumbre, le vi, allí estaba Simoncelli, con grandes gafas de sol y una toalla mojada, de color amarillo, sobre la cabeza (tal suele ser el calor y la humedad en Malasia que los corredores a menudo no saben qué hacer para refrescarse) que casi le cubría toda la cara. Entre las manos sujetaba un cartel en el que aparecía promocionada la dirección de su página web. Con su habitual desparpajo, Marco saludó a cámara… Minutos después, de repente y sin previo aviso, el mismo Marco que reía y bromeaba con el público a través de las cámara de televisión se había ido y ya no iba a volver. Una muerte inesperada y horrible la suya, acaecida en un deporte del que a veces se nos olvida lo peligroso que puede llegar a ser (lo peligroso que es) y el valor que hay que tener para subirse a una de esas motos y pilotar a 300 km/h.

Resulta cuanto menos curioso, pienso ahora (mientras escribo esta entrada), cómo uno puede echar de menos a alguien que no ha conocido físicamente, es decir, cómo uno puede echar de menos y lamentar la muerte y la pérdida de una persona con la que no ha coincidido en ningún sitio y a la que no ha visto en persona, con la que no ha hablado (ni siquiera por teléfono), jamás. Sin embargo, es así y así (valga la redundancia) ocurre muchas veces en la vida. Y aquel domingo fue un día realmente triste. Claro, que… ¿se puede considerar desconocido a alguien al que uno sigue y está habituado a ver ganar y perder cada fin de semana, del que conoce su forma de hablar y de peinarse, su trayectoria profesional e incluso pinceladas de su vida personal?
En Valencia, la última prueba del año (dos semanas más tarde), a Simoncelli se le brindó un merecido y emotivo homenaje: el legendario Kevin Schwantz dio una vuelta de honor al circuito a lomos de su Honda, Loris Capirossi disputó el último gran premio de su carrera (era ese el día de su retirada) con el número 58 en su carenado y su ‘hermano’ Rossi lució para la carrera un casco conmemorativo en el que se fusionaban los colores característicos de ‘Il dottore’ (el amarillo y el negro, del sol y la luna) con los de su amigo Marco (las franjas verticales blancas y rojas). Fue el propio Valentino el que definió a su amigo SuperSic, días después de su muerte, como: “Tan rápido en la pista como dulce en la vida”.
Aquel domingo de carreras, aquel domingo de motos, se fue un grande de las dos ruedas, dijimos adiós a un campeón del mundo. En este blog y dentro de cada uno de nosotros quedará siempre su recuerdo, permanecerá la sonrisa de SuperPippo y, por supuesto, jamás olvidaremos lo rápido que iba cada vez que montaba en moto. Como él decía: ‘Ciao, ciao’. Descansa en paz, Marco.


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lunes, 9 de enero de 2012

Messi ofrece su tercer balón de oro a Xavi

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Por tercer año consecutivo, Lionel Messi se ha llevado el Balón de Oro que le acredita como mejor jugador del 2011. ¿Alguna discusión? Parece que es imposible no estar de acuerdo con esta decisión, pese a que la mayoría querríamos que Xavi hubiera subido a recoger el galardón. Los porcentajes han sido claros. La inmensa mayoría votó a Messi y tan solo un 9% lo hizo por Xavi. Pero el astro sudamericano fue claro en su discurso ganador: “Vos también os lo merecéis”.

Porque, como también dijo Messi, ya eran cuatro veces las que coincidían en la gala con Xavi, y algo más merecía el de Terrasa. El centrocampista vio el año pasado como sus máximas esperanzas para ganar el título se disipaban, y es que si tras ganar un Mundial no te dan el Balón de Oro, ya es complicado. Xavi a tenido la mala o buena suerte de coincidir en el tiempo con un jugador de otro nivel. La mala suerte porque de estos premios no olerá ninguno. Y la buena porque posiblemente, sin él, su juego no brillaría tanto.

Y finalmente, Cristiano Ronaldo quedó en segundo puesto. Muy mericido por romper el registro goleador de Hugo Sánchez y Zarra y establecerlo en 40 goles. 53 goles en todas las competiciones que ponen un listón altísimo para superar. Pero a CR7 le pasa igual que a Xavi, le ha tocado convivir con un fuera de serie como es Messi. También es verdad que Ronaldo sin Messi sería mucho menos, y esa competencia que se ha instaurado entre los dos, les hace cada año más grandes.

Pero la gala del Balón de Oro da para mucho más. Se reparten muchos más premios, como el de mejor once del año. Los elegidos han sido Casillas; Alves, Vidic, Piqué, Ramos; Xabi Alonso, Xavi, Iniesta; Messi, Cristiano Ronaldo y Rooney. Por la magia que ofrece la FIFA, Ramos ha aparecido como el mejor lateral izquierdo. Este organismo funciona así de raro hasta en este tipo de votaciones.

La ceremonia conducida por la presentadora de Real Madrid TV Kay Murray y el ex futbolista RuudGullit ya sin sus míticas rastas dio para alguna sorpresa dentro de la previsible elección de ganadores. El aún novedoso premio Puskas al mejor gol del año parecía ir dirigido hacia Wayne Rooney y su estratosférico remate de chilena ante el City, pero al final la cresta de Neymar se impuso al inglés y su gol driblando a media defensa de un equipo brasileño fue la elección del jurado.


Antes del galardón a Messi, Guardiola ya se había anticipado y había subido al estrado a recoger el premio a mejor entrenador del año. Cinco títulos han servido para imponerse a Mourinho y a Ferguson. Guardiola es la imagen del trabajo de cantera. Demuestra que un entrenador para poder exprimir al cien por cien a un equipo, necesita conocer toda la estructura del club y sobre todo, sus categorías inferiores.

No hay que olvidarse del fútbol femenino, que también ha tenido su cabida, y sobre todo el japones. El mejor entrenador lo conquistó Norio Sasaki, el seleccionador del equipo nipón, y la mejor jugadora fue Homera Sawa, la estrella que guió al país del sol naciente hacia el mundial. La cara de la brasileña Marta tras no ganar su quinto gol de oro ha sido un poema, pero en esta ocasión, si contó el haber ganado un Mundial como aliciente al premio.

Y de Messi ya hemos hablado. Decir más es innecesario. Dentro de 20 años seremos como aquellos que dicen: “Pues yo vi jugar a Maradona” o “yo vi a Pelé ganar un Mundial”. Nosotros podremos decir que vimos a Messi ganar un número todavía incierto de Balones de Oro. Pese a todo el desprestigio que últimamente va ganando ese premio.

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Bienvenidos

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"Probando, probando"... Con estas palabras suelen empezar las grandes noches de conciertos. Los 'pipas' hacen su labor para que después, los miles y miles de asistentes puedan ver y oír a ver a Bob Dylan, a U2 o a los Rolling. Nosotros obviamente no nos podemos comparar con ellos, pero sí es verdad que estamos en un estado de 'pipa'. A partir de hoy, empezaremos a mandar nuestro mensaje a través de Internet, pero sin saber a cuantos les llegará ¿Pero saben lo mejor? que tampoco es que nos importe demasiado.

Sportacus nace con la idea de que una buena cantera de periodistas deportivos salidos de la Universidad de Málaga puedan sufragar sus ganas de escribir. Este país está como está. El periodismo está como está. Y el periodismo deportivo concretamente, está como está. Y nosotros no nos conformamos con estar. Tenemos nuestro sello propio, cada uno el suyo, pero juntos hacemos un equipo insuperable. Y en los deportes de equipo no suele ganar quien tenga mejores individualidades. El mejor equipo es el que destaca.

Así que tú, lector, estás invitado a Sportacus. Ojalá que con el tiempo, esto tenga un lleno como el de Bob Dylan, U2 o los Rolling. Pero sino, no pasa nada. Lo importante es que nos gusta lo que hacemos. ¿Y que hacemos? Descúbrelo.
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